Muévete y aprende

Es espectacular todas las cosas que aprendes cuando te mueves. Acción, no preocupación.

Provoca el cambio, el cambio hacia mejor.

Antes de no hacer algo por miedo o pereza, piensa:

¿Qué puedo perder si hiciera esto?

La respuesta es siempre: nada. Lo tienes todo para ganar. Lo más malo que te puede pasar es que te quedes igual.

No busques excusas. Sal ahí fuera y interacciona con la gente, da las gracias, sonríe, ayuda. Hazlo porque sí, no esperes nada a cambio.

Y para de buscar. No te preocupes. Sólo muévete y aprende. Todo te llega en el momento exacto y de forma natural.

Imagen: Pixabay